¡Los segundos que cambian vidas!
Existe una leyenda que marcó el inicio del Pentatlón Moderno y ésta comienza con un oficial francés del ejército de Napoleón durante la guerra en el Siglo XIX en la que el oficial más condecorado tenía que entregar un mensaje de suma importancia y cabalgó con su caballo durante horas hasta ser interrumpidos por la necesidad de defender su vida con espadas en la que su corcel salió herido y el oficial se vió obligado a continuar su viaje con el único recurso que le quedaba: su propio cuerpo. Corrió a toda velocidad hasta encontrarse con un río, el cual cruzó nadando y al llegar al otro lado pudo entregar el mensaje, pero el oficial al mando le cuestionó su demora.
El padre de los Juegos Olímpicos modernos rescata la leyenda y crea un deporte que reúne todas las virtudes necesarias para el militar perfecto: natación, tiro, esgrima, atletismo y equitación combinándolos en un solo deporte que debutó como pentatlón moderno en las Olimpiadas de 1912.
Mi carrera deportiva comenzó a los 9 años cuando me encontré maravillado y motivado por la novela de los tres mosqueteros de Alejandro Dumas y, al vivir en una unidad militar por el trabajo de mi madre, pude ver a unos niños entrenando y los segundos que duró la charla con el entrenador me cambiaron la vida.
La Real Academia Española define los segundos como Unidad de tiempo en el Sistema Internacional, equivalente a la sexagésima parte de un minuto de tiempo y justamente los segundos cambian vidas y esta es la forma en la que 100 millones de segundos cambiaron la mía:
El deporte es esfuerzo y el esfuerzo, en mi caso, se ha transformado en una medalla Olímpica. Los dichos 100 millones de segundos se tradujeron en 3.2 años entrenando 24/7 y fue lo necesario para competir en unos Juegos Olímpicos.
Me di cuenta que existen 5 tipos de segundos, los cuales se dividen en los siguientes:
1. Descubrimiento
Fueron los segundos en los que descubrí y me enganché con los caballos, las pistolas y espadas que finalmente se manifestó en ser atleta de pentatlón moderno. Los segundos que le dedicas a descubrir algo nuevo te cambian la vida.
2. Aprendizaje
36 millones de segundos de pura paciencia. Después de descubrir mi pasión por el deporte llega el momento de aprender a hacerlo, y en el caso del pentatlón hay que aprender todas las disciplinas involucradas, que al escuchar a mis entrenadores me volví cada vez mejor y con ello aprendí a caerme y levantarme con sabiduría.
3. Decisión
Durante estos segundos me replanteé mi carrera deportiva y me hice preguntas como ¿qué pasa cuando creemos haber encontrado la respuesta y las preguntas cambian?, ¿qué pasa cuando nuestras metas cambian?, ¿qué pasa cuando lo seguimos intentando, pero nuestro talento no es suficiente para lo que queremos lograr?, ¿qué pasa si nos equivocamos?, ¿qué pasa si quiero algo diferente? Se vale, pues tenemos segundos para decidir seguir adelante, cambiar de estrategia e incluso cambiar la meta. En este punto decidí romper con las generaciones de médicos de mi familia al estudiar economía y luego me inspiré por Oscar Soto para estudiar y entrenar para unos Juegos Olímpicos sólo porque él lo hacía. Dos años después fuí sancionado por un resultado positivo en una prueba de antidopaje por anabólicos posiblemente proveniente de consumir carne en México. Destrozado y en busca de consuelo mi padre logró consolarme con las palabras “todo va a estar bien” y fue así como seguí adelante enfrentándome a los medios de comunicación al aceptar la sanción. Estos segundos retaron mis decisiones, pero éstas siempre están en nuestras manos.
4. Fracaso
En mi caso, los fracasos se vieron en forma de lesiones, caídas, la sanción por dopaje, cuestionamientos sobre si continuar con mi carrera deportiva, 5 segundos de soberbia y arrogancia que fueron tan poderosos como para poner en riesgo mi vida, mis sueños y esfuerzo, los cuales me impactaron de manera física y mental. Después de todo esto tuve unos segundos en los que pude identificar errores, aprender del fracaso y corregir el rumbo, lo cual marcó la diferencia.
5. Excelencia
Son los segundos más difíciles de conseguir, pues son los resultados del esfuerzo de toda una vida, aquellos en donde nuestros sueños se materializan y te inspiran a tener una reflexión y, además de reconocer nuestros logros, también reconocemos a las personas que estuvieron apoyándonos en el proceso. El resto de los 100 millones de segundos me respaldaron y por ello pude cruzar la meta y ganar una medalla en los Juegos Olímpicos de Río.
El éxito no sólo se mide en segundos, sino en cómo vivimos cada día para alcanzarlo. La suma de esfuerzo, descubrimiento, aprendizajes, decisiones, fracasos y momentos de excelencia hacen de nuestra vida una experiencia única y gratificante.
No olvidemos que también es importante hacer que nuestra vida después de los Juegos Olímpicos sea gratificante y toda una aventura, pues “te enseñan a subirte al podio, pero nunca te enseñan cómo bajarte”. Esta frase me ha acompañado, es mi motivación y mi compromiso con el deporte y los atletas.
Ahora, con la Comisión de Atletas de México, nos preocupamos por el entorno de los atletas y no desperdiciamos la oportunidad de poder dar este mensaje, de inspirar a las futuras generaciones, de dar el ejemplo a los atletas de México, de lo que se puede trabajar para que también tú puedas lograr tu propia historia de éxito.
La Comisión de Atletas de México utiliza sus segundos para defender y procurar los derechos de los atletas activos y retirados garantizando que nuestros intereses y bienestar sean el centro de las decisiones que se tomen en la esfera deportiva del país. Creemos que tu desarrollo, atlético y profesional, se logra a través de educación expresada en impartir talleres y compartir información que apoye tu carrera deportiva y desarrollo personal, la cual irá acompañada de la búsqueda de recursos, como esta página web: un espacio donde tú eres el protagonista.
Y tú, ¿qué haces con tus segundos?
Recursos digitales por Quadratin, TedTalk y El Economista.



